Category Archives: History

MATA ORTIZ, PAQUIME AND LOOTING

English/Spanish:

Museum director Jeff Romney wrote in 2016: Unfortunately our Casas Grandes region was almost completely plundered by people in the 1890s-1980s (most of whom were our own [Mexican]  countrymen). Desafortunadamente nuestra region Casas Grandes fue casi complentamente saqueada por personas en los 1890s-1980s (la mayoria de las cuales fueron nuestros propios paisanos).

English:

Mr. Romney has strong ties to the Nuevo Casas Grandes/Colonia Juárez/Mata Ortiz area and a college degree in anthropology. He explained, “Once the Paquime ruins were excavated in the late 1950s and the world began to see what marvels were discovered, people began digging in the many hundreds of other sites in the area in earnest. The 1960s-1980s saw the most digging from what we understand.

There are documented cases of earlier finds as well such as the US Army under Pershing when they went after Pancho Villa during the Mexican Revolutionary Period. The US Army dug out several sites south of Casas Grandes.

Anyway…even today it is not uncommon for people to encounter pots, and other archaeological materials out in their fields when ditches, roads, canals, homes, and other things are constructed. In the 1880s, Nuevo Casas Grandes and the Mormon Colonies were founded. People were finding items when they prepared the surrounding area for the first time for crops, orchards, cattle ranges, etc. This is not to imply that “looting” occurred on a large scale of time. Large scale looting happened mostly during the 1960s-1980s. There may still be a handful of people out there doing it even today. Who knows?”

Espanol:

El Sr. Romney tiene fuertes lazos con el área de Nuevo Casas Grandes / Colonia Juárez / Mata Ortiz y un título universitario en antropología. Explicó: “Una vez que las ruinas de Paquime fueron excavadas a finales de la década de 1950 y el mundo comenzó a ver qué maravillas fueron descubiertas, la gente comenzó a cavar en los cientos de otros sitios de la zona en serio. Las décadas de 1960 y 1980 fueron las que más cavaron de lo que entendemos. 

Hay casos documentados de hallazgos anteriores, así como el Ejército de EE.UU. bajo Pershing cuando se fueron después de Pancho Villa durante el Período Revolucionario Mexicano. El ejército estadounidense excavó varios sitios al sur de Casas Grandes.

De todos modos … aún hoy no es raro que la gente encuentre ollas y otros materiales arqueológicos en sus campos cuando se construyen zanjas, caminos, canales, casas y otras cosas. En la década de 1880 se fundaron Nuevo Casas Grandes y las Colonias Mormonas. La gente estaba encontrando artículos cuando prepararon el área circundante por primera vez para cultivos, huertos, cadenas de ganado, etc. Esto no significa que el “saqueo” ocurrió a gran escala de tiempo. Los grandes saqueos ocurrieron principalmente durante los años 1960s-1980s. Todavía puede haber un puñado de gente por ahí lo hace aún hoy. ¿Quién sabe?”

 

Historia y Alfareria de Mata Ortiz

Felix Ortiz and family

Felix Ortiz and family

Jerardo Tena effigy. Jerardo is a nephew of Felix Ortiz.

Jerardo Tena effigy. Jerardo es sobrino de Felix Ortiz.

Historia y Alfareria de Juan Mata Ortiz

La historia completa de la alfarería Mata Ortiz necesita voces nuevas. Una reexaminación histórica es la base en gran parte de este contexto. James McPherson, presidente de la American Historical Association, dice que “la revisión es el alma de los estudios históricos. La historia es el diálogo contínuo entre el presente y el pasado. Las interpretaciones del pasado están sujetos a cambio en respuesta a nueva evidencia, preguntas nuevas que se hacen a la evidencia y nuevas perspectivas que se adquieren con el pasar de los años. No hay una sola, eterna y inmutable ‘verdad’ sobre los eventos en el pasado y su significado”.

Esta ampliada documentación histórica pasa a través de algunas suposiciones aceptadas. La documentación incluye las voces de muchas personas, entre las cuales, las de los alfareros del área de Mata Ortiz y Nuevo Casas Grandes.

Kiva es una revista trimestral que publica la Sociedad Arqueológica y Histórica de Arizona. En la edición de otoño de 1994, Scott Ryerson escribió que ningún alfarero del barrio de El Porvenir de Mata Ortiz fue incluido en una lista de Spencer MacCallum hecha en 1977 de alfareros que estaban trabajando con barro.

Sin embargo, gracias a la investigación de Jim Hills en 2010 en Nuevo Casas Grandes, Casas Grandes y Mata Ortiz, sabemos que habían muchas personas en el barrio de Porvenir haciendo ollas en los anos 1970. Alfareros del Porvenir como Rojelio Silveira, Emeterio Ortiz, Felix Ortiz, y Salvador Ortiz hacían la alfarería de Mata Ortiz en los años 1960 y 1970. También en reciente entrevistas en 2015 con muchos alfareros revelo que la tradición de la ceramica de Mata Ortiz surgió como un esfuerzo de grupo, y no de la inspiración de un solo hombre.

Se sabe de sobra que el muy conocido Juan Quezada estaba trabajando en barro en otra área de Mata Ortiz en la misma época.  Así mismo, de acuerdo a la investigación de Julián Hernandez de Nuevo Casas Grandes, Manuel Olivas de Nuevo Casas Grandes, hacía ollas contemporánea al estilo Paquime, lo que ahora se llama alfarería Mata Ortiz, a principios de los años cincuenta. Manuel aprendió a trabajar con ollas de su abuela, Leonor Parra.  En la revista Southwest, edición primavera 2012, Hernandez dijo que Manuel “estaba haciendo alfarería con diseños Paquimé a finales de 1951”.

De acuerdo a una investigación más reciente, “Spencer MacCallum continuamente ajustó su relato a través de los años en su intento de promover una sola narrativa, la cual requirió omitir, modificar, o diluir hechos.” Debido a este relato incompleto, se perdió la estima familiar y generó el resentimiento hacia las personas que estaban presentes en la historia de MacCallum. Ese resentimiento continúa hoy, con los actuales alfareros que hablan sobre las ramificaciones actuales, contemporáneas. Ya es hora de que sus voces estén incluidas para ampliar la historia de la alfarería tradicional de Mata Ortiz hacia una recolección mas completa.

 

 

 

 

 

Mata Ortiz: Las Historias No Contadas, Parte Uno

2012-09-18 14.39.47

Felix Ortiz coyote effigy

Felix Ortiz coyote effigy

Jose Quezada fish effigy

Jose Quezada fish effigy

 

LAS HISTORIAS NO CONTADAS DE PAQUIMÉ Y

MATA ORTIZ (PARTE UNO)

Por Ron Goebel y Nancy Andrews

“Existen todo tipo de mitos que un pueblo tiene sobre sí mismo. Creo que una de las tareas del historiador es intentar acabar con algunos de esos mitos para que las personas puedan enfrentar su situación actual de manera realista, en lugar de hacerlo de forma mítica. Esa es mi percepción sobre lo que un historiador debe hacer”.

James McPherson, historiador ganador del premio Pulitzer

 

Casas Grandes, Chihuahua, México se ubica en una región bendita con barro de alta calidadartistas talentosos y una tradición de cerámicas antiguas. En este lugar, hace casi mil años, la gente de Casas Grandes vivía en la región de Paquimé y sus alrededores, un punto comercial que unía a Mesoamérica con culturas del norte, como las hohokam, mogollón y anazasi. El pueblo de Casas Grandes abandonó la región en el siglo XV, y dejó atrás un legado de alfarería.

Los saqueos de los sitios arqueológicos alrededor de Paquimé bien podrían haber continuado durante décadas, por no decir siglos. Sin embargo, los primeros saqueadores de la zona de Mata Ortiz señalan que el saqueo de Paquimé comenzó en la década de 1960. Con el propósito de ganarse la vida y mantener a sus familias, estos saqueadores de mediados del siglo veinte excavaron la mayor parte del área alrededor de Casas Grandes y Mata Ortiz, extrajeron muchas dozenas de ollas y les vendieron las piezas a comerciantes y coleccionistas, incluidos algunos estadounidenses. A mediados de la década de 1960, estos saqueos generaron una demanda que superaba el suministro de ollas antiguas. Las arqueólogas Nancy Kelker y Karen O. Bruhns determinan que “los artesanos locales pronto entraron en escena para llenar este vacío”. Los artesanos de Mata Ortiz y Casas Grandes, al no poder satisfacer la demanda de ollas antiguas, comenzaron a fabricar réplicas que llamaron hechizas. Muchos de los primeros saqueadores, incluido el alfarero actual Rojelio Silveira, experimentaron con el barro para lograr que sus ollas contemporáneas lucieran prehistóricas. Los mismos artesanos, junto con comerciantes mexicanos, lograron venderles con éxito las réplicas a coleccionistas y propietarios de tiendas en ambos lados de la frontera entre Estados Unidos y México durante gran parte de las décadas de 1960 y 1970. Mientras que el mito popular actual cuenta de forma equivocada que los saqueos no ocurrieron, que de hecho la alfarería de Mata Ortiz evolucionó gracias a un artista autodidacta descubierto por un hombre estadounidense, el autor y profesor Julián Hernández Chávez de Casas Grandes afirma que este saqueo temprano “no es un secreto”.

El profesor Hernández, cuya familia ha vivido en el lugar durante más de dos siglos, manifiesta que el alfarero Manuel Olivas de Casas Grandes fue el primero de la zona en utilizar los diseños de Paquimé en la alfarería contemporánea.

Manuel Olivas le comentó al profesor Hernández que aprendió a trabajar con barro en 1952 de la mano de su abuela, Leonor Parra. Mientras que Parra, al igual que otras mujeres del lugar, tenía habilidades para la alfarería con motivos utilitarios, Manuel Olivas comenzó a crear piezas con propósitos decorativos. Sus diseños se basaban en antiguas temáticas de Paquimé. Con un comienzo muy modesto en la década de 1950, Olivas y sus hermanos se convirtieron en alfareros prolíficos a lo largo de la década de 1960 y más allá. De hecho, cuando en 1976 un estadounidense llamado Spencer MacCallum llegó a Nuevo Casas Grandes en busca del artista que había creado sus tres ollas, los lugareños lo enviaron al hogar de Manuel Olivas. (MacCallun aparentemente había comprado estas ollas en el sur de Nuevo México).

“La revisión es el alma de los estudios históricos. La historia es un diálogo continuo entre el presente y el pasado. Las interpretaciones del pasado están sujetas al cambio en respuesta a nuevas evidencias, nuevos interrogantes a partir de la evidencia y nuevas perspectivas obtenidas con el paso del tiempo”. James McPherson

En 1979, en la obra An Odyssey Complete and Continuing, Spencer MacCallum escribió lo siguiente sobre el alfarero Juan Quezada: “No tenía a nadie en Chihuahua a quien pudiera copiar”, y que el redescubrimiento de la tecnología alfarera de Quezada ocurrió “sin haber visto jamás…a un alfarero trabajando”. Esto es algo claramente incorrecto. Sin embargo, el profesor Julián Hernández afirma que justo antes de encontrarse con Quezada en 1976, MacCallum conoció y vio trabajos de alfarería realizados por Manuel Olivas. Según Hernández, fue Olivas, con la creencia de que a las ollas de Spencer MacCallum las había fabricado cualquiera de los muchos alfareros del lugar, quien envió a MacCallum a Mata Ortiz donde luego conoció a Juan Quezada. El profesor Hernández continúa y dice que “en Mata Ortiz, el primero [alfarero] fue probablemente Félix Ortiz”.

La alfarera de Mata Ortiz, Marisela Ortiz de Barrio Porvenir, recuerda a su padre Félix. “Por aquí”, señala, “la gente sabe que Félix Ortiz fue el que comenzó todo. Algunas personas de por aquí están molestas. Aquí las personas consideran a mi padre, Félix Ortiz, el primer alfarero en Mata Ortiz. Estaríamos muy orgullosos si algún día las personas reconocieran a mi padre por la persona que fue…”. El tío abuelo de Marisela, Jesús Ortiz, agrega: “Juan no fue el primero. Mi sobrino Félix lo fue. Y después su hermano Emeterio. Juan solía venir y observaba las ollas de Félix. Pero luego algo ocurrió. Tuvieron una pelea. Si quieres saber cómo lucían las ollas de Félix, ve y pregúntale a Juan Quezada. ¡Él las observó!”

De hecho, según una investigación sobre Mata Ortiz realizada por el investigador Jim Hills de Tucson, Arizona, muchas personas del barrio de Porvenir se dedicaban a los trabajos de alfarería en la década de 1970. Los alfareros de Porvenir Rojelio Silveira, Emeterio Ortiz, Félix Ortiz y Salbador Ortiz realizaron trabajos de alfarería a principios de la década de 1970. En su artículo, “Reconstructing a Miracle” (La reconstrucción de un milagro) en el periódico de la Universidad de Arizona Journal of the Southwest, Hills señala: “MacCallum continuamente personalizó su historia a lo largo de los años para intentar promover una narrativa única, en la que se debían omitir, modificar o diluir hechos”. Los trabajos de Ortiz y Silveira estaban entre esas omisiones.

Por lo tanto, según Hills: “una mezcla de estrategias empresariales bien intencionadas, reticencia, descuidos, imaginación, exageración y nociones románticas de la realidad le han dado forma a la narrativa de Mata Ortiz”.

En esencia, dos voces estadounidenses le dieron forma a esta historia incompleta de la tradición alfarería de Mata Ortiz. En 1993, Walter Parks escribió un libro basado en parte en las notas de MacCallum. En los agradecimientos del libro, Parks afirma: “Spencer MacCallum fue muy generoso, ya que dejó a mi disposición sus archivos y revisó el texto”. Según nuevas evidencias, ese relato es deficiente y tiene una perspectiva limitada. Solo cuenta una parte de la historia. Muchas familias mexicanas significativas quedaron excluidas.

 

Que Milagro? (What a Miracle?)

Que Milagro?  (What a Miracle?)

Today, July 27, 2016, at the Clay Festival in Silver City, New Mexico, visiting Mata Ortiz artist, Diego Valles, staged a reform of sorts: He credited the MATRIARCHS of Mata Ortiz with being the first potters in their community. At last!

For years, the role pot-making grandmothers, great-grandmothers, and great-great-grandmothers played in the Mata Ortiz region was overlooked, sustaining an American-invented tale that pottery making was re-discovered in Mata Ortiz by a man who had never seen a potter at work. Yes, it was an American-invented myth. A myth of male dominance. A myth spread largely by American men with their own business interests and reputations at stake.

“Our grandmothers made utilitarian pottery out of necessity,” Valles asserted. “Pottery was part of the community.” He went on to say that “Later, in the fifties and sixties, it was a group of potters, the Silveiras and others,” that began what we now call the Mata Ortiz Pottery Movement. Collective sigh. It has finally been said out loud that generations of Mexican men and women are to be credited for Mata Ortiz Pottery.

And, Valles went on to speak about the long-held secret of mid-twentieth century pot hunting around Casas Grandes.  “It’s not shameful,” said Valles. “What would YOU do?” he asked, explaining that people were hungry, black market demand was great for ancient pots, the laws about antiquities were looser and many people did not yet understand the cultural significance of ancient artifacts. Years later, Mexican and American researchers were told to keep quiet about early pot hunting in their papers and presentations.

It’s about a hundred years after female potters were working in Mata Ortiz. It’s sixty-five years after Manuel Olivas learned potting in Casas Grandes from his grandmother, Leonor Parra. It’s sixty years after pot hunters like the pioneer Rojelio Silveira unearthed ancient pots in order to feed their families. It’s over fifty years since Silveira, Félix and Emeterio Ortiz, Juan and Nicolás Quezada and Salbador Ortiz began making pots. Now we can breathe a collective sigh as the silence is broken by a contemporary artist who dares to tell us the truth. Mata Ortiz Pottery is not simply a mythic male miracle. It is the result of a diversity of human brilliance, hard work and collaboration. Que milagro!

 

Mata Ortiz: Untold Stories Part Three

THE UNTOLD STORIES OF PAQUIMÉ AND

MATA ORTIZ (PART THREE)

By Ron Goebel and Nancy Andrews

Likewise, young artists today are quick to credit the community with their achievements and to share their successes with colleagues. Award-winning potter Héctor Gallegos Junior goes so far as to credit the land itself, along with his parents, for his inspiration and accomplishments. “All of our materials,” he explains, “come from our land, so it is very important to me. Most of our lands have been cultivated for many generations by my family. Apart from pottery, most people live off their land. Because of my love of nature, I began doing the animals and insects of northern Mexico in my pottery.” Gallegos goes on to illustrate his devotion to the community of Mata Ortiz. “When we travel to exhibitions, we show our work, but we also talk about the community. We don’t just promote ourselves. We promote the whole community. For example, Group of Seven is a new civil association of artists that supports local students with scholarships.” Award-winning potter Diego Valles believes, “In Mata Ortiz, we are really a community of artists. I think because of that, we have no limits.”

“Revision is the lifeblood of historical scholarship. History is a continuing dialogue between the present and the past. Interpretations of the past are subject to change in response to new evidence, new questions asked of the evidence, and new perspectives gained by the passage of time.” James McPherson

Indeed, contemporary Mata Ortiz potters understand the boundless opportunities for those who have innovative design ideas and the discipline to execute them. Ambitious twenty-four year old Iván Martínez, a Mata Oriz native and marketing student at the Technological University of Paquimé, recounts his 2014 success. “That year I had the privilege of going to Tonolá, Jalisco,” says Martínez. “I was not accustomed to going to pottery competitions. That year, I got enough courage to enter a piece. To my surprise, my piece won second place at the national level. Thanks to the prize, I am motivated to keep going.” His sister, nineteen-year-old award winner Viviana Martínez, also a university student, credits brother Iván with her own disciplined motivation. “My parents, my brother Iván and my friends keep me innovative. When I go to school and tell my friends how well it’s going for me, they are surprised because of how many prizes I’ve won. My friends say how proud they are of me,” she says.

Modern technology now contributes to the wide range of  possibilities for marketing pottery and therefore making a living in art. Prize-winning Mata Ortiz potter Carla Martínez says that about thirty percent of the young artists in the village are connected to the internet and use email, Facebook and other social media to communicate with potential buyers. Award winner Elvira Bugarini Cota is one of those marketing online. Says Bugarini, “Our new clients are through the internet. We have internet clients who call from Cancún, Puerto Vallarta, Playa del Carmen and Acapulco. Yes, the internet has helped us. Because of it we’ve been able to reach people from many places who didn’t know our work before, people from France, Spain, people we didn’t know could be interested in us. The internet has served us well. I’m proud of what we have accomplished.”

In 2013, Bugarini’s sister, Laura Bugarini Cota, won first place in the national pottery competition in Tlaquepaque, Jalisco. Elvira Bugarini emphasiszes that, “From 2013 on, we have seen more interest in our work from people in Mexico. We’re seeing that people in Mexico are interested in making our work well known nationally.” Regarding the win, Laura Bugarini reflects, “This was the greatest honor that I’ve had. I received the award at Tlaquepaque, Jalisco. I received it from the hands of President Peña Nieto. It’s a very big honor for everybody, for me and for all the potters here who work in clay. The award is for all of us.”

So, in the twenty-first century we see that Mata Ortiz pottery is  recognized in Mexico and beyond. The tradition that began centuries ago with the potters at Paquimé, pots that were replicated in the 1950s by Manuel Olivas under the tutelage of his grandmother, Leonor Parra, art that was recreated in the 1960s by Félix Ortiz, Salbador Ortiz and Rojelio Silveira and others, work that became even more extensive with the genius of Juan and Nicolas Quezada, is now receiving widespread national and international recognition. That recognition allows the potters of Mata Ortiz to continue making a living in art, and it allows them to share their good fortune with others. As Porvenir master potter Macario Ortiz says, “The sun shines for everybody.”

Mata Ortiz: Documentary

FOR IMMEDIATE RELEASE

2015 Groundbreaking Film, Mata Ortiz: The Untold Stories

Reveals true and inclusive stories previously overlooked and discounted

 

      Filmmaker Ron Goebel presents a new documentary shot on location in Mata Ortiz, Chihuahua, Mexico. Interviews with artists and researchers native to the region disclose the town’s accurate and complete history which has up to now been clouded by outside myths.

       Through moving interviews and thoughtful research, Mata Ortiz: The Untold Stories presents a rare look at the true history of a remarkable village. Revelations by researchers Julián Hernández and Jim Hills, by archaeologist Fabiola Silva, and by artists including Marisela Ortiz and Diego Valles expose an older, more inclusive, more extensive Mata Ortiz pottery movement than has previously been put forward. 

       Award-winning artists including Laura Bugarini, Héctor Gallegos Jr. and Carla Martínez shine as they discuss their art and village life. In addition to his insightful interview, potter/guitarist Elí Navarrete provides traditional Mexican music throughout the film.

      The film is $25.00 plus $5.00 shipping. Total is $30.00. Send payment to Ron Goebel, 772 South Ocean Avenue, Cayucos, California 93430. You can pay with Paypal also.

      The DVD is also available by clicking on “Blog” at www.mataortizpottery.com; at the Arizona-Sonora Desert Museum in Tucson; and from artists and businesses in the state of Chihuahua, Mexico.

 

      These are quotes from the documentary:

       “Manuel Olivas was the first modern potter to use Paquimé motifs in the region. He started in 1952.” —Professor Julián Hernández     

       “Juan Quezada was not the first potter in Mata Ortiz. My nephew Félix Ortiz was first. And then his brother Emeterio.” —Jesús Ortiz Aguilera      

       “We would be so proud if people would recognize our father Félix Ortiz for whom he was, a master potter…a pioneer of Mata Ortiz pottery.”—Marisela Ortiz      

       In thanking the filmmakers, Professor Hernández says, “We thank you. You are our voice, for the potters, and not just the potters, but for all the people.”

 

Now, what was left out of the story is part of the story.